La gala de entrega de los premios San Pancracio 2011 regaló el sábado por la noche una hora y media de humor, recuerdos de 18 años vividos y amor al cine, sobre todo al español. El actor y showman Álex O’Dogherty ejerció de maestro de ceremonia de una gala que dejó momentos emotivos, desternillantes y hasta sorprendentes.

Un vídeo sobre los niños de Brasil a los que se destinan parte de los fondos del festival –otra es para Perú-, el mensaje grabado en Lituania del director extremeño de efectos especiales Reyes Abades para felicitar por la concesión del premio que lleva su nombre al actor también extremeño José Vicente Moirón, que lo recogió con la felicidad como si fuera un Oscar, o el recuerdo en imágenes de los 18 años de vida del festival, sirvieron las escenas más emotivas de la noche.

Álex Angulo, divertido y cercano como ninguno, dedicó su premio al mejor actor por ‘El último Vázquez’ a los espectadores porque sin ellos el cine no existiría. Goya Toledo, la bella atracción de la gala, subida en unos zapatos imposibles, tuvo palabras de reconocimiento a la madre de Penélope Cruz, Encarna Sánchez, que, sentada en la platea de sus acompañantes, aplaudía a la amiga íntima de su hija al recoger el galardón a mejor actriz por ‘Planes para mañana’.

Esa misma película le valió el premio Actriz Revelación a una jovencísima Aura Garrido, que expresó la emoción y la ilusión de recibir tal distinción en la ciudad donde se había rodado precisamente la película que tanto le había dado (por este trabajo obtuvo también una nominación a los Goya 2011).

Paloma Sánchez, una voluntaria del público, fue la encargada de entregar con una soltura que parecía amañada, aunque no era así, el San Pancracio al mejor actor revelación, Julián López. Este valoró con humor recibir por fin su primer premio de cine en este festival después de una “larga” carrera cinematográfica como la suya: cuatro películas. Eso sí, recordó a sus amigos del equipo de los programas televisivos que le han dado popularidad, como Muchachada Nui y, sobre todo, a Borja Cobeaga por regalarle el personaje de Juan Carlitros de ‘No controles’.

Un tímido y casi aturdido Jonás Trueba reivindicó el amor al cine y el trabajo de los cineastas y Agustí Villaronga, en un cortísimo discurso, agradeció tanto el premio por la dirección de ‘Pa negre’ que tantos reconocimientos había acumulado, como la existencia del festival. El director del corto ‘El orden de las cosas’, el mejor de la producción por comunidades autónomas del 2010 según el jurado del festival, César Esteban Alenda, elogió que Cáceres y su festival de cine se acuerden de este pequeño formato que hace grande al cine español.

Todos, también la crítica cinematográfica Íria Barcia, premio Versión Original, y Juan Valentín Romero, jefe de programación de Canal Extremadura, que recogió el galardón a la cadena por la promoción que hace del cine tanto en la emisión de películas como en el tratamiento en otros de sus programas, como la retransmisión en directo precisamente de la gala, alabaron la organización del festival y, sobre todo, su carácter benéfico y solidario con los más desfavorecidos.

Entre premio y premio, algún chascarrillo chistoso de Álex O´Doguerty o un número humorístico-musical de La Banda de la María, su grupo desde hace trece años, amenizaron la gala, que casi se hizo corta.